Monday, June 20, 2005

Estoy Feliz...

Uy juemadre!!! Que alegria embarga mi alma, mi equipo, mi santafecitos lindo, el equipo de los pobres, los marginados, los perdedores, esta cerca de ser campeón...

Juemadres Sangre Rebelde y General Verdad, no se retuerzan tanto de la envidia, gallinas inmundas...en sus blocks he visto que les duele que mi santafecitos vaya a ser campeón, pero es que ustedes jamas entenderán lo que es la pasión del pueblo carajo...

Ya estoy borracho doña Alcira....!!!!!!!

Jueputa...y el domingo me voy pa Medellín con el tio Heliodoro y el enano Guarnizo a ver a mi santafecistos ser campeón...

Monday, June 13, 2005

Pa que se retuerzan de la envidia todos mis contradictores, vea lo que le dijo una de mis distinguidas lectoras a mi distinguida hermana, via Misenyer, despues de que vio mi foto y conoció mi alma en los blogs de Sangre Rebelde y General Verdad:

Protejo su identidad, pa que no venga ningun avivato como el busconovia ese, a dañarme mis conquistas....


Catalina Mexía dice:
recibió el correo de mi heramanito?
YYYYYYYYY dice:
LO AME
YYYYYYYYY dice:
LO AMÉ EN SILENCIO
YYYYYYYYY dice:
MALDITA SEA LO AMO
YYYYYYYYY dice:
Y SI AMAR ES SER CURSI PUES SOY CURSI
YYYYYYYYY dice:
Y SI DESEARLO CON LOCURA Y GRITARLO A LOS CUATRO VIENTOS ES SER CURSI PUES MALDITA SEA SOY CURSI Y QUÉ?

Es cien por ciento real, envidiosos. Es que con este porte y elegancia...

Saturday, June 11, 2005

Muestro mi rostro y desnudo mi alma

Aunque sé que mis estimadas lectoras (ilustres y cultas), esperaban que mi entrevista y foto aparecieran publicadas en el mundo de los blogs para este domingo, creo que esto solo sucederá para el próximo lunes por la tarde.

Sé que eso las decepciona y las irrita, pero tengan tranquilito el corazoncito, que ese día será la simultánea mundial, así:

La primera foto que conocerán mis lectoras aparecerá en el blog del General Verdad y la extensa entrevista en la que todo mi público me conocerá profundamente será publicada, el mismo día y a la misma hora, en el blog Sangre Rebelde.

Aguántesen las ganas, que pronto podrán conocer y disfrutar de mi exquisito rostro y mi delicioso pensado, el próximo lunes en la tarde, en simultánea mundial.

¿Por qué la demora? Como entenderán las sardinas y catanas que me leen, con la imagen de uno no se juega, pues asunto delicado es. Por eso, tuve que supervisar bien la edición de la foto y la entrevisa, para que no me hicieran aparecer como un hijo de vecino cualquiera.

P.D: Esto es para que se muera de envidia el indio peinado ése del Busconovia.

Thursday, June 09, 2005

Mis Mujeres (I)

Como un pequeño homenaje a las mujeres de mi vida, he decidido realizar un análisis serio de las mujeres que me han marcado: la impulsadora, mi Madre y la chica con la que ahora salgo.

En mi primera entrega, hablaré de la impulsadora, ese noble y humilde ser que en un motel de la capital colombiana me hizo hombre…


La Impulsadora:


Mujer trigueña, ojos cafés y, si no estoy mal, en este momento debe tener unos 28 añitos. Muy buen cuerpito tiene la señorita, por algo la contrataron como impulsadora de las galletitas para perros “Chowsky”. De su cuerpo, muy rescatable su derrier, empinadito, apuntando al cielo (ayy divino niño); sin embargo, su punto débil es la cara… y no es para menos, en un fashion en el que ella desfilaba casi me voy de puños con unos mansitos que le gritaban “travestí”.


De su personalidad puedo decir, ahora yo con más lucidez, que era querendona, consentidora y echada pa delante. Para ser sincero, me producía mucha ternura su extracción humilde, recuerdo con mucha melancolía como yo le cantaba – en el Karaoke de la 1ero de Mayo – esa cancioncita de Selena: “amor prohibido nos gritan por las calles, porque somos de distintas sociedades”.


Pero su encanto no pudo con las diferencias sociales, bien saben mis lectoras lo difícil que es para un colombiano distinguido, profesional y que trabaja en una firma de extranjeros como yo, entablar una relación con una mujer humilde… aquí juega un papel importante otra mujer preponderante en mi vida, mi madre (sobre la cual hablaré más adelante), ella se opuso profundamente y pues, como yo no doblo la cuchara, había que hacerle caso.

Además mi amada, mi bella impulsadora se cansó del anonimato y el ostracismo al que yo la tenia sometida, y un buen dia me dijo: "Leo, lo nuestro no puede ser mas, tu no me presentas a sus amigos, ademas, estoy saliendo con Geovanny, el tiene futuro, es cajero de Davivienda, me quiere y me valora, de hecho ya me llevó a comer con sus padres." Estas palabras aún torturan mis pensados, mientras yo, recordando el olor de su piel, torturo mis partes intimas.


Por ultimo, siendo la mujer que me hizo hombre, debo rescatar su sedsualidad y su feminidad a la hora de hacer el amor. JEJEJE, recuerdo mucho cuando ella me preguntaba si yo sentía el alicate y yo le respondía que no… ella después se reía y me decía que no me preocupara, que sencillamente Dios nos había hecho físicamente incompatibles. Hasta hoy es el día en que no he podido descifrar ese enigma del alicate y nuestras diferencias físicas.

Tuesday, June 07, 2005

Que no les pase a mis lectoras...

Hoy quiero comentar a mis estimadas (as) lectores (as) sobre el problema de la inseguridad tan berraca que se ha apoderado de esta ciudad, y que no deja que la gente de bien como yo, de una estirpe payanesa, tan rancia como el olor que mi cuerpecito expele, pueda vivir en paz.

Pa’ los que me conocen de atrás, recordaran que un hermoso colmillito adornaba mi sonrisa en forma sexy, sin embargo, siguiendo los consejos de mi buen amigo Cesar Rodríguez en relación con lo importante que es la imagen pa’ hacer plata, y guiado por un volante que me dieron en una de mis habituales visitas a los juzgados municipales a patinar los procesos de mi doctora, resolví hacerme un tratamiento de ortodoncia. Pese a mis ruegos, el condenado doctor no estuvo de acuerdo con la conveniencia de que mi lindo colmillo siguiera adornando mi sonrisa.

Hasta ahí todo bien, ya me había hecho a la idea de vivir sin mi colmillo porque lo dijo el doctor, y mis estimadas lectoras sabrán que, sea lo que sea, doctor es doctor.

Una vez perdido mi apreciado apéndice, que me daba todo el sesapil que siempre he usado para llevar a moteliar a cuanta impulsadora conozco en aquellos aprestigiados bares de las inmediaciones de Galerias, procedió el Dr. Sonrisa, así se llama mi doctor de los dientes, a hacer un frenillo a mi medida para cuadrarme nuevamente la sonrisa, y ahí comenzó la desgracia que les quiero narrar.

Pocos días después de estrenar mi frenillo, debí ir al centro en un transmi, el condenado frenillo como que me quedo chiquito y me incomodaba, por lo que resolví sacármelo de la jeta y guardarlo en uno de los bolsillos de mi finísimo saco, allá descansaba tranquilo en compañía de $1300 pesos en monedas de diferentes denominaciones, varios clips, que convenientemente deformados, utilizo indiscriminadamente pa limpiarme las uñas o las orejas, un par de bandas de caucho, y una tarjeta que me dieron por la calle, donde ofrecían dos “lolitas” por $20.000, al respaldo de la cual tenia anotado el teléfono de mi ultima conquista, una hermosa rubia llamada Lady que había conocido montando bicicleta en el simoncho, mientras nos refrescábamos con un juguito de naranja recién exprimida.

Ahí tenia yo mi frenillo, sin protección alguna, pues mi mama no me había dado pal estuche, y mi sueldo en el Yesiguaz, y donde mi doctora Michelsen no alcanzan pa lujos, cuando una persona inescrupulosa, un indio de esos que ahora uno ve por las calles, de esa gente fea sin estudio, metió su mano en mi bolsillo sin que yo me diera cuenta, y me dejo sin el frenillo, sin lo del bus, y lo que si me amargó de verdad, sin los clips...¿De por dios...como cabe tanta gente mala en el mundo?...¿cómo no dejan que un hombre cumpla sus sueños? Hampones feos desgraciaos...

Pues bueno mis queridas lectoras, aquí les dejo mi historia que me tiene triste, para que nunca les vaya a pasar a ustedes...la próxima vez, cuando me repongan el frenillo, no lo dejare tan mal cuidado, menos mal, después de todo, lo puedo meter entre los calzoncillos...